Herejías constitucionales

Herejías constitucionales

El blog de José María Soberanes

La Constitución mexicana está próxima a volverse centenaria. En unos días cumplirá 98 años. Sin embargo, no todo su contenido alcanzará el siglo de vigencia, debido a los 218 decretos de reforma que ha sufrido a lo largo de sus noventa y ocho años. De los 136 artículos que la conforman, solo 27 han permanecido intocados a la voluntad reformadora, es decir solo el 19.85% de los preceptos es original.

Habrá que considerar que no todos los preceptos constitucionales tienen la misma densidad y su contenido es variado. No es lo mismo el artículo 123, que a lo largo de muchos enunciados regula el trabajo y a la previsión social, que el 47 en el que con simplicidad se dispone que el Territorio de Tepic será el Estado de Nayarit.

Por esta razón, si hacemos un análisis más amplio, podemos advertir que de los 1,562 párrafos que tiene actualmente la Constitución solo 45 son originales, es decir, el 2.88% pervive desde 1917. Si consideramos que los párrafos pueden ser de distinto tamaño, habrá que analizar el número de palabras, de donde desprendemos que de las 60,491 palabras que tiene la Constitución en la actualidad, solo 1,538 son originales, lo que representa el 2.54%.

Producto de este análisis puede advertirse que pese a que no ha aumentado el número de artículos (siguen siendo 136) ni de títulos (siguen siendo nueve), el contenido ha variado mucho. A la luz de ello, deberíamos cuestionarnos si aún rige la “Constitución de 1917” en nuestro país, o si más bien se encuentra en vigor la “Constitución mexicana”, a secas y sin considerar ninguna fecha, pues su contenido es más bien el producto de una constante voluntad constituyente de los representantes populares.

Este ánimo reformador, que se desprende desde el nombre de la propia Carta (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que reforma la de 5 de febrero de 1857), ha producido un aumento significativo de su tamaño. De los 579 párrafos originales ahora tenemos 1,562 párrafos, lo que representa un aumento del 169%; y de las 22,028 palabras originales ahora tenemos 60,491 palabras, lo que representa un aumento del 174.60%. Si lo vemos en términos informáticos, el texto original ocupa 84 KB, mientras que la actual 276 KB.

Un buen ejemplo de este proceso de la creciente extensión es el del artículo 41. El Constituyente de Querétaro aprobó un texto de sólo 63 palabras. Hoy ese texto es 65 veces más extenso, pues cuenta con 4,046 palabras, ya que contiene toda la reglamentación relativa al Instituto Nacional Electoral, a la organización de las elecciones federales y a las prerrogativas de los partidos políticos nacionales, incluyendo el número de minutos de propaganda política en radio y televisión a que tienen derecho.