
Enrique Krauze publicó un libro titulado El pueblo soy yo (Debate, 2018), en el que aborda el fenómeno del poder absoluto concentrado en una persona. Es interesante el libro, pero el título se me hizo de lo más sugestivo, y me hizo pensar: ¿quién puede hablar en nombre del pueblo en el ámbito constitucional?
Una premisa del constitucionalismo es que el pueblo establece la Constitución. El problema de esta premisa básica es que se trata de un mito. Es una forma literaria de explicar quien es el autor de una Constitución. El pueblo también es usado por el constitucionalismo para referirse al legislativo. Los que integran este órgano son los representantes populares. Ellos emiten leyes, que son expresiones de la voluntad popular. También ésta es una expresión poética. En la realidad no es así.
En el constitucionalismo, constituyentes y legisladores se apropian de la palabra pueblo. Ellos son el pueblo. Cuando hablan ellos, habla el pueblo. Cuando deciden ellos, decide el pueblo.
A la vez, hoy cualquier usuario de una red social se asume en único representante popular. Podemos leer o escuchar frases como: “los mexicanos nos oponemos a lo decidido en el Congreso”, “los diputados han traicionado a los mexicanos”.
¿Por qué una sola persona puede hablar en redes sociales en nombre de todos los mexicanos? ¿Por qué es más legítimo el uso de la palabra pueblo por quien usa una red social que por alguien por el que votó una mayoría?
Con estas preguntas no quiero decir que los legisladores sean legítimos representantes sociales. Lo son en el derecho, pero dudo que lo sean en los hechos. Se trata de simples preguntas que me he hecho.
Lo cierto es que cada vez tiene mayor valor la representación de las redes. Dos millones de personas opinan de una forma en redes sociales. Las autoridades lo toman como expresión de la voluntad popular, y actúan como lo piden las redes. Está bien que se abran al diálogo con la sociedad a quien representan. Pero hay otros ochenta millones cuya voz no se escucha, y que también son pueblo. Es más, podrían ser la mayoría del pueblo.
Es un mito que los legisladores sean representantes de la voluntad popular. También lo es que las redes sociales expresen el querer del pueblo. ¿De qué manera puede expresarse realmente el pueblo? ¿De qué forma podremos lograr que cualquier persona diga que es el pueblo? ¿Cómo hacer para que el pueblo sea quien firme “yo, el pueblo”, y no otro en su nombre?
